viernes, 5 de diciembre de 2014

UTENSILIOS



El resultado final de un postre depende en buena medida de los utensilios que se empleen en su elaboración. Asegúrese de que no le falta ninguno de los siguientes:
 

 
MEDIDIOR Y BASCULA: Son indispensables, pues únicamente respetando las dosis prescritas en las recetas se puede obtener un buen resultado.


CUENCOS: Se necesitan varios, de distintos tamaños (cuenco o bol) y con un fondo cóncavo, para poder trabajar distintas preparaciones a la vez, como la masa y las yemas de huevo. Por lo general, estos recipientes tienen el culo plano. Para evitar que el bol se mueva al mezclar. Los recipientes esmaltados y los de plástico son poco recomendábles porque se pueden desconchar los primeros y, con el tiempo, pueden absorber olores los segundos.
 



PALILLOS DE MADERA: Sirven para comprobar el grado de cocción de los postres; si al pinchar con uno de ellos el centro del dulce sale limpio y seco , es que ya está listo.



TAMICES Y COLADORES: Muy útiles para las masas que llevan harina, azúcar o cacao así como para espolvorear el azúcar glas.
 

 


MANGA PASTELERA: Fundamental para realizar una decoración digna de un pastelero profesional.



PINCELES: Resultan útiles a la hora de extender las cremas y untar el fondo de moldes y bandejas.


EXPRIMIDOR: Con él se obtiene el zumo de la fruta.


    

MOLDES DE REPOSTERÍA: Los moldes que nunca han de faltar son: un molde para tartas mediano (de 24 a 26 cm de diámetro) y desmontable, es decir, con bisagra en el lateral; un molde con la superficie ondulada ( de 28 a 30 cm de diámetro); un molde tipo savarín, para roscas, con la parte central elevada; un molde para flan y otro rectangular de tipo plumcake. En cuanto a galletas, para la cocción se suele utilizar la bandeja del horno, y para darles la forma deseada, los         moldes cortapastas.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario